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jueves, 9 de noviembre de 2017


El modo de disparo automático

No es la forma con la que conseguirás fotos de mas calidad. Pero llevar la cámara en ese estado puede ahorrarnos tiempo. Nunca se sabe cuando habrá que sacarla. Utilizar el disparo de modo automático de la cámara como norma es un sencillo truco que no todos lo llevan a cabo. De esta forma podremos capturar momentos espontáneos que no inmortalizaríamos si tuviéramos que preparar el equipo para dichas situaciones, ya que perderíamos demasiado tiempo.

Las ráfagas de disparo

Son ya muchas las cámaras que llevan la función de ráfagas. Contra mejor es la cámara mas cantidad de fotos por segundo es capaz de hacer. Seguro que has visto trabajar a los fotógrafos de prensa. Verás cientos de flashes. Es cuestión de estadística. A mas fotos, mas posibilidades tengo de conseguir una buena instantánea. En ciertas situaciones prueba a utilizar una ráfaga de disparo.

Fotografiar salidas y puestas de sol

Captar una puesta de sol irresistible es uno de los sueños de todo fotógrafo que se precie. Para este tipo de momentos, es recomendable seleccionar una apertura pequeña para disponer de una gran profundidad de campo. El objetivo, en modo gran angular, puede recoger una escena amplia.

Trucos para usar el flash

A la hora de utilizar la cámara en espacios cerrados con poca luz, nos vemos obligados a utilizar el flash, pero si lo acercamos demasiado puede deslumbrar lo que enfocamos. Una opción es rebotar el flash hacia el techo o usar una cartulina a modo de reflectante.

Estabilizar el trípode

Cuando usamos trípode para estabilizar la cámara, no está de más que nos aseguremos por completo de que no se mueve para lograr una foto estable. Para alcanzar esa rigidez, podemos colgar una mochila o algo de peso al trípode que, por el peso, se fijará más en el suelo.

Conseguir imágenes en movimiento

Otra ilusión que tienen muchos fotógrafos es obtener óptimas imágenes en movimiento. Por ejemplo, las que se pueden conseguir desde las ventanas de un tren. Para evitar los reflejos del cristal, podemos incluirlos como recurso creativo. O también se pueden eliminar si se limpia bien la zona del cristal, se aproxima el objetivo al máximo y luego ya es cuestión de jugar con el ángulo.

El efecto seda en las fotos

Otra de las icónicas imágenes que todo fotógrafo ama para capturar es la de un paisaje idílico de una cascada en la que el curso de agua muestre un efecto de seda. ¿Cómo se consigue esta instantánea? Hay que disparar a una obturación muy lenta para que el movimiento del agua quede inmortalizado.

Hacer fotos a los rayos

También podemos dar con una estampa en la que tengamos la suerte de toparnos con una tormenta de rayos. Muy difícil de capturar un momento que quede para la posteridad. Pero no imposible. Si se da el caso, no hay que improvisar. Debemos usar trípode y una velocidad de obturación que puede llegar al minuto, aunque dependerá de la luz ambiente.
Captar los rayos de una tormenta resulta muy complicado. Imagen cedida por Shutterstock

Incrementar la ISO

Los expertos también recomiendan que subamos el ISO sin miedo para conseguir buenas fotos en cualquier situación en la que no usemos flash. A la hora de inmortalizar retratos nos aconsejan no descuidar el fondo aunque el protagonista de la imagen sea la persona fotografiada. Aunque tengamos que improvisar sin muchos recursos, la idea es buscar un fondo neutro, sin distracciones y una fuente de luz próxima y suave.

Son solo algunos consejos con los que puedes obtener las mejores fotografías en diferentes situaciones. Aplicarlos no te costará demasiado esfuerzo y lograrás unos resultados espectaculares. Si sabes cómo tomar fotos profesionales los resultados pueden ser excelentes con un poco de práctica.

miércoles, 13 de mayo de 2015


Analizamos de qué forma influyen los megapíxeles en la calidad de una imagen y si éstos se deberían valorar por encima de otros factores.

Aunque cada vez ocurre menos, aún existen personas que utilizan el número de megapíxeles como guía para definir si se encuentran ante una cámara que merece la pena. Sin embargo, esto puede ser un error, ya que la calidad de una imagen no se encuentra motivada por ello.
A pesar de que pueda resultar algo complejo, no se puede decir que un dispositivo sea superior a otro únicamente mirando unos valores numéricos, sino que entran en juego muchos más factores.
Tener los mismos ajustes de exposición para diferentes cámaras no implica que ambas vayan a obtener la misma luz, aspectos como el sensor, el procesador, el ISP o la óptica que empleemos serán solo algunos de los elementos que determinarán la calidad de la fotografía obtenida.
Además, la cosa se puede complicar algo más si para determinar lo ideal de una cámara tenemos en cuenta su ergonomía y valoramos cómo es capaz de adaptarse a nuestras manos a la hora de tomar fotografías, o lo accesible que son sus botones.
Existen muchas maneras de analizar una cámara, y los puntos sobre los que se van a incidir son, en algunas ocasiones, subjetivos. Pero lo que no debemos hacer nunca, jamás, es guiarnos por los megapíxeles para hablar de la calidad de una cámara, y por ende, tampoco de sus imágenes.

¿Qué son los megapíxeles?

Antes de entrar en aspectos más técnicos, de forma un algo burda podemos decir que los megapíxeles son los elementos que definen cuánto podemos ampliar la imagen sin perder nitidez.
Partimos con la base de que una imagen digital se encuentra compuesta porpíxeles, es decir, numerosos puntos que, de forma unida, terminan creando nuestra foto. Asimismo, un megapíxel equivale a un millón de píxeles, por lo que cuanto más megapíxeles tenga una fotografía más elevada será su resolución. Por lo tanto, eso es algo que influye en las dimensiones de nuestra instantánea, siendo mayor su tamaño.

Por ejemplo, en una captura de 4864 x 3648 el primer valor se corresponde con el número de píxeles a lo ancho de la imagen, mientras que el segundo pertenece al alto. El resultado de multiplicar esas cifras sería equivalente a los píxeles que tienen la captura, en este caso 17.743.872 de pixeles, o lo que es lo mismo, unos 18 megapíxeles.
A grandes rasgos, es la información que tiene la fotografía, por lo que cuanto más megapíxeles tengamos, mayor será el peso de nuestro archivo, y mucho más si ese archivo está configurado en modo RAW, donde los píxeles no tienen compresión alguna.

¿Qué importa entonces?

Este apartado estará marcado por las necesidades de cada uno. Obviamente, si las intenciones son las de realizar una fotografía para un cartel publicitario en la Gran Vía, la cantidad de píxeles será muy importante. Pero ese no suele ser un caso habitual.
Lo que recomiendo es que nos fijemos en tamaño del píxel y no en la cantidad de éstos. Como muy bien se plasma en un artículo de El Confidencial, un ejemplo de ello puede ser la cámara del iPhone durante sus distintos modelos.
Desde 2004 con el lanzamiento de iPhone 4S hasta la actualidad, la compañía de Cupertino ha mantenido la misma resolución en su smartphone, la de 8 megapíxeles. Sin embargo, sí que se han mejorado en otros aspectos como el tamaño del sensor, lo que provoca que el tamaño del píxel termine siendo más grande (en este caso de 1,5 micras).

Los píxeles, al ser de mayores dimensiones pueden captar más luz a través de sus fotodiodos, lo que permite emplear una sensibilidad mayor sin que el granulado o la pérdida de calidad puedan suponer un problema. Un método que también se ha empleado con la Sony A7S, la cual tiene un tamaño de píxel superior a las 8 micras.
No significa que el tamaño de los píxeles sea el único elemento que determina la calidad de la imagen, como hemos señalado al principio del post, existen muchos más. Lo esencial es no caer en el error de creer que los megapíxeles es uno de esos elementos, algo que vale la pena recordar cuando empresas como Nikon y Canon están apostando por incluir una enorme resolución, como muestra de ello tenemos a la reciente 5Ds.
Fuente: hipertextual

La lente del fotógrafo Luis Miguel Bastardo, muestra sorprendentes tomas de la ciudad de New York desde otros puntos de vistas, que normalmente no son percibidas.

A continuación mostramos algunas de las fotografías que este creativo hace de la ciudad de New York.



















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